Estrenos Full Anime Y Manga, Los Estrenos de Todos Los Dias.: Reporte
Mira Anime Online Las 24 Horas Del Dia aqui
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhrlQlkHIGseltj6Cz4gpyHTOF_ZRSDA3OP0Yl2r1PJYWH6L_y8m4nU4nKDCdhjhzVHTYVNJ7k_23cNgMr3dYnSHM-HkVVs-ptsVR904i1Ig3LdVvDSjuESIGV2vrT4EMpmVpS9yhwc1BE/s1600-r/ekeq2o.png

junio 10, 2010

El Reporte de Breetai: ¿Qué le pasó a los Hombres del Mañana?


"Hubo un tiempo en el cual, por más de veinte años, los Titanes fueron los dueños de la Tierra, caminando a sus anchas y defendiendo a la humanidad de fuerzas malignas que provenían de las entrañas del Infierno y de más allá de las estrellas".

"Un tiempo en que la raza humana podía contar con estos grandes defensores, luchadores natos que eran admirados por grandes y chicos".

"Un tiempo en que jóvenes guerreros, armados de valor y coraje, tomaban las riendas de estas gigantescas fortalezas de acero, para hacer justicia y pelear por el futuro de la humanidad".

"Sin embargo, aquella época de grandes batallas parece haber quedado sepultada por las arenas del tiempo, y solo unos cuantos rememoran aquellos momentos en que los Dioses caminaron sobre la faz de la Tierra".

"Hoy, quienes recordamos a los héroes de metal, nos preguntamos: ¿Qué le pasó a los Hombres del Mañana?"
El Boom inicial

Durante la década de los 80, una muy particular serie televisiva tomó por asalto las pantallas: se trataba ni más ni menos que de Mazinger Z, adaptación animada del manga homónimo que ya venía dando de que hablar en su país de origen desde 1972. Creado por el ya consagrado Go Nagai, Mazinger Z relataba la historia de como la vida de un joven estudiante de preparatoria, Koji Kabuto, daba un radical giro tras descubrir al enorme robot creado por su difunto abuelo y verse involucrado en una feroz batalla contra las fuerzas del mal, encarnadas por el Dr. Hell y su ejército de "brutos mecánicos". Durante 92 capítulos, Mazinger Z mantuvo cautiva a la audiencia infantil de la época, abriendo el camino a lo que posteriormente se convertiría en el boom de los Super Robots en Latinoamérica, y en general, del denominado género mecha.

Desde entonces, fueron muchas las series animadas que explotaron el concepto del robot gigante que lucha por el bien de la humanidad. Si bien ya en la década de los 60 series como Tetsujin 28-go, Giant Robo, Goldar (Magma Taishi de Osamu Tezuka) o los Ultra-kyôdai (para entonces Ultraman y UltraSeven) ya venían allanando el camino, no sería sino hasta la llegada de Mazinger Z que se despertaría el interés en este género. Así pues, la pantalla se vería invadida por nombres tales como Dai Apolon, El Gladiador (Daikû Maryu Gaiking), El Vengador (Kotetsu Jeeg), Voltron (Beast King Golion / Kikô Kantai Dairugger XV), entre otros, los cuales rápidamente calaron en el gusto de los jóvenes de entonces.

Los 90s y el despertar de una afición

Ya finalizando la década, y con una mayor presencia televisiva del anime en sus distintos géneros, la diversidad en lo que respecta a las series de mechas comenzó a notarse cada vez más, trayendo consigo algunos títulos más enfocados a la ciencia ficción y la exploración espacial. Es en este contexto que nos llega una producción que ya había hecho furor en los Estados Unidos en 1985, abriendo así las puertas de par en par a la animación japonesa en ese país. Hablamos por supuesto de Robotech, serie americana conformada por tres producciones japonesas: la emblemática Super Dimension Fortress Macross, y las menos exitosas Super Dimension Cavalry: Southern Cross y Genesis Climber MOSPEADA. Para muchos, Robotech, junto a otras glorias del género tales como Tekkaman Blade o Ninja Senshi Tobikage, fue la responsable de llevar la animación japonesa a una audiencia más adulta en Occidente, especialmente en Latinoamérica.

Ya no estábamos ante las típicas series de Super Robots. Por el contrario, los Real RobotsMobile Suit Gundam. Aún así, quienes habían crecido con Mazinger y Cia., ahora veían en Robotech una opción mucho más madura, al mismo tiempo que la naciente afición comenzaba a indagar cada vez más en este tipo de series. Gracias al mercado de video (especialmente al formato OVA, que nacía en Japón a finales de los 80), era posible conseguir títulos que daban una nueva perspectiva al anime de corte tecnológico. Desde la clásica Bubblegum Crisis, pasando por curiosidades como Power Dolls, Kishin Corps o Dangaioh, hasta los pesos pesados del género (Megazone 23, Patlabor, Gunbuster, etc.), se hacía cada vez más notoria la predominancia del género. habían llegado a la región, aunque con unos diez años de retraso con respecto a su aparición en Japón de la mano de

Tras el boom de Neon Genesis Evangelion, y la aparición de títulos como Tenkû no Escaflowne, Gasaraki o Brain Powerd, comienza una etapa de experimentación en la que los límites entre lo Super y lo Real parece difuminarse, en pro de historias mucho más complejas y cargadas de aspectos psicológicos y emocionales, cosa que llama la atención de nuevas generaciones de fans. Los gigantes de metal parecían gozar de buena salud, cosa que comenzaba a corroborarse con la aparición de remakes de grandes clásicos, tales como Giant Robo: The Animation, Change!! Shin Getter Robo o Mazinkaiser, esta última inaugurando el nuevo milenio.

Siglo XXI: Se desvanece la magia

Si bien durante la década de los 90s el género de los grandes robots parecía conservar intacta su popularidad, e incluso los lanzamientos de nuevos títulos eran una constante, de un tiempo para acá todo comenzó a cambiar. El interés pareciera disminuir cada vez más, especialmente entre las nuevas generaciones de fans, e incluso la industria del anime en Japón pareciera haber perdido la fe en los mechas. Cada vez son menos los títulos que exploran el género, limitándose apenas a algún remake ocasional o a nuevas entregas de las dos sagas más importantes del sector (Macross y Gundam).

En Latinoamérica en particular, el gusto por las series robóticas pareciera ser nulo, al menos en lo que respecta a quienes dicen ser amantes del anime. Dicha audiencia ahora prefiere historias mas orientadas a la comedia romántica, el fan service o a fórmulas tales como el denominado "dueling" u otras similares que han resultado ser un éxito masivo en los últimos años. Un cambio de mercado que no ha pasado desapercibido por las grandes productoras, las cuales incluso se han esforzado por adaptarse a los tiempos que corren, creando series más acordes a los gustos del otaku japonés, refinando los diseños de personajes o incluso agregando elementos como el lolicon o el romance estudiantil, todo con tal de intentar revitalizar el género.

Pero tal vez la razón obedezca a la combinación de varios factores:

- Por un lado, tenemos el rango de edad. La mayoría de los fans actuales son jóvenes que comienzan a interesarse de lleno por el anime desde los 13 o 14 años, edad en la que muchos aún no poseen conciencia de lo que significa tener una afición. Para muchos de estos jóvenes, el anime solo consta de series mainstream, tales como Pokèmon o Naruto, y si bien existen algunos que van adquiriendo noción de lo que es el manganime realmente acorde van creciendo y madurando, el contacto con lo clásico, y en especial con el género de los robots gigantes y el mecha en general, es mas bien nulo.

- Poca presencia del anime en la región. En la actualidad, no existe la gran diversidad de géneros de la cual solía gozar el anime en tiempos anteriores. Tan solo pueden verse series de corte infantil tales como Pokèmon o Bakugan, o en su defecto, éxitos de audiencia como Naruto o Dragonball. Prácticamente no ha habido variedad en la televisión desde que comenzó el milenio. En lo que respecta a la pantalla chica, los mechas han estado ausente por casi diez años.

- Mayor presencia "otaku" en la audiencia. No solo aquí en Occidente, sino también en Japón, país donde el término remite a toda una cultura basada en la obsesión y la compulsividad. Actualmente, la industria del anime ha venido trabajando con miras a este tipo de audiencia, lo cual explicaría el porqué elementos como el lolicon, el moe o el fan service se han convertido en los platos fuertes de la animación japonesa actual. Sin ir muy lejos, uno de los géneros más populares en este preciso momento es el de las series "harem", las cuales prácticamente se han convertido en el estándar a seguir por muchos realizadores de la industria. Todo esto podría ser la causa del porqué cada vez hay menos títulos basados en la mitología robótica.

- Mayor incidencia del público femenino en la afición. Para nadie es un secreto que tanto social como culturalmente, existe por lo general muy poco interés por parte del público femenino hacia los temas relacionados con la ciencia ficción, y en especial con la mecánica o la tecnología. Si tomamos en cuenta que cada vez hay mas chicas dentro de la afición gracias precisamente a que -a diferencia del cómic occidental- en el manganime existen géneros como el shôjo, las comedias románticas o incluso el yaoi, podemos afirmar que estamos ante otro factor de gran peso en esta pérdida de interés hacia los mechas. Empresas como Sunrise, Gonzo o incluso Big West al parecer han entendido esta tendencia, lo que ha resultado en la aplicación de cambios de estilo y narrativa que puedan tornar la balanza a su favor. Podríamos citar como ejemplos los diseños de personajes de CLAMP en la serie Code Geass, o incluso la aplicación de fórmulas como la de la exitosa Fullmetal Panic, en la que el romance estudiantil posee gran importancia en la trama.

- Poco interés en la ciencia ficción por parte de los nuevos fans. Posiblemente por el hecho de vivir rodeados de tecnología y carecer de aquella capacidad de sorprenderse ante lo que puede ofrecernos el futuro. Quienes crecieron con el boom de los robots gigantes, al igual que otras generaciones pasadas, vivieron bajo la promesa de un mañana signado por los viajes espaciales, la robótica y demás avances tecnológicos. Los 80 fue un perfecto caldo de cultivo para la aparición de tendencias literarias como el cyberpunk, e incluso el cine se hizo eco de este tipo de inquietudes. En la actualidad, muchas de las premisas futuristas del ayer se han cumplido, y por ende, los más jóvenes dan por sentado la existencia de tales avances. La magia del 3D, la "aldea global" propuesta décadas atrás por el filósofo canadiense Marshall Mc.Luhan y los gráficos de última generación en los videojuegos han sustituido con creces al robot gigante.

Como sea, todo parece apuntar al decaimiento de un género que por décadas fungió como motor principal en la evolución de uno de los grandes pilares del entretenimiento nipón. A ello también habría que sumarle el poco interés por parte de los autodenominados "otakus" por involucrarse más en los orígenes de su afición, con miras a redescubrir a aquellos héroes de papel que tanta alegría dieron a grandes y chicos por igual. Porque no solo se trata del género mecha o los robots gigantes, se trata además de todo un catálogo de grandes glorias y excelentes propuestas que, por no cumplir con lo que exige actualmente el mercado, están siendo ignoradas y sepultadas bajo las arenas de la indiferencia. El poco interés hacia este género es tan solo uno de los tantos matices de la actitud de desprecio que el "otaku" ha emprendido en contra de las bases fundamentales del manganime.

Por los momentos, quienes hemos cultivado este gusto por el cómic y la animación japonesa por años, solo podemos esperar a que el fandom actual finalmente despierte y tome conciencia de lo que realmente importa en este arte: las raíces, la sustancia y el mensaje por sobre el estilo y la frivolidad.

mayo 14, 2010

El Reporte de Breetai: ¿Somos fans del anime o del doblaje?


Últimamente, uno de los temas que más se encuentran en boga entre los fans de la animación en general es el del doblaje en Latinoamérica. De hecho, son cada vez más las personas que afirman apoyar a esta industria, llegando incluso a generar interesantes discusiones en torno a cual país tiene mayor experiencia a la hora de colocar voces a los personajes del cine y la televisión. Hoy en día, el solo mencionar nombres como Jesús Barrero, Mario Castañeda o Patricia Acevedo, es remitirse a un sinfín de personajes inolvidables, que de una u otra forma han logrado permanecer en la memoria colectiva de varias generaciones.

Sin embargo, y como ha ocurrido con todo en esta afición, hay quienes han pasado de la admiración a la adoración o fanatismo extremo. Y es que, de la misma forma en que los puristas del idioma original solían hasta hace poco despotricar del doblaje por casi cualquier tontería, también han aparecido conductas en las que prácticamente, se llega a despreciar todo aquello que no sea doblado en nuestro idioma o por lo menos, con nuestro acento, renegando de aquellas producciones que por una u otra razón, son imposibles de conseguir con doblaje latino.

El choque de dos mundos: Doblaje español Vs. Doblaje de acá

Uno de los puntos en los que siempre se llegan a dar discusiones bien acaloradas en lo referente al doblaje ibérico en relación con el latinoamericano. Como muchos sabrán, en España no existe lo que llamamos un "acento neutro". Por el contrario, las voces se realizan tal cual como se habla comúnmente en aquel país, lo que para muchos de los que vivimos de este lado del charco, puede sonar bastante extraño. Es cierto que a mucha gente le llega a chocar dicho acento, incluso muchos pueden llegar al punto de odiarlo. Sin embargo, hay cosas que deben tomarse en cuenta:

- Se trata de un doblaje exclusivo para ese país, sin ninguna intención de exportación.

- Para el público español, nuestro doblaje es igual de extraño y chocante, ya que para ellos no existe la costumbre del "acento neutro".

Caer en la necedad de afirmar con toda propiedad que nuestro doblaje es mejor que el de ellos es simplemente una muestra de idiotez bárbara, así como también lo sería el caso contrario. Y esto viene a colación luego de ver discusiones realmente tontas en algunos foros, donde incluso se ha llegado a la ofensa solo por imponer de manera forzosa opiniones al respecto.

Doblaje mexicano: ¿El mejor de todos?

Este tal vez sea uno de los puntos más polémicos de esta nota. Para muchos, el doblaje mexicano es el de mayor calidad, puesto que se supone que son los que cuentan con más experiencia en este campo. Muchas de las producciones importadas, bien sea de Estados Unidos, Japón o Europa, que hemos visto en la región, han sido dobladas allá. Voces como las del ya nombrado Jesús Barrero se han convertido en leyenda, debido a la gran cantidad de personajes con las que las hemos oído.

Pero, ¿Realmente es el mejor doblaje?

Para nadie es un secreto que el acento mexicano es bastante sonoro, y que difícilmente puede ocultarse bajo un acento neutral. Sin embargo, los actores mexicanos lo logran, dándonos esa peculiar forma de hablar que pareciera mimetizar al acento anglosajón. Sin embargo, el gran defecto del doblaje del país azteca no radica en la calidad de sus actores -que es muy buena- sino mas bien, en la calidad de toda la maquinaria que hay detrás.

Para que un doblaje sea bueno, debe tener aparte de buenos actores de voz, buenos guionistas, gente que pueda realizar una adaptación fiel o por lo menos cercana a la fuente, y por supuesto, buena documentación a la hora de adaptar elementos de cultura general. Esto en el doblaje mexicano, suele fallar, y mucho.

Por un lado tenemos los famosos regionalismos. Cada vez es más común ver como los guionistas deciden realizar cambios al guión para introducir alguna frase o palabra que nos remita a la cultura pop mexicana. ¿Que en Friends nombran a Jerry Seinfeld? Pues en el doblaje nombran a Chespirito. ¿Qué en Los Simpsons, Moe vende almejas con la cara de Lucille Ball? Pues en español las almejas tienen la cara de Verónica Castro. Y así por el estilo. Incluso se dan casos en que los cambios carecen totalmente de toda lógica (¿Alguien recuerda cuando a Luke Perry lo llamaron Robert Redford en un episodio de Los Simpsons?).

Si bien es cierto que en muchos casos es necesario adaptar alguna frase para mayor comprensión del público general, es justo reconocer que en la mayoría de las veces se llega a niveles exagerados. Y eso por no hablar de los cambios de nombres en los personajes, una medida que, aunque fue impuesta bajo un marco legal en la década de los 60s, en la actualidad carece de toda justificación, puesto que ya no existe ninguna norma que obligue a los medios a realizar tales modificaciones.

También podríamos hablar de la inconsistencia con respecto a las voces de personajes secundarios (cambios de actores por cada capítulo). Un ejemplo resaltante podría ser Kiki de Apéndice en Saint Seiya, tal vez uno de los personajes con más voces en toda la serie. Y ahora que hablamos de Saint Seiya, también es justo mencionar la cantidad de errores cometidos en toda la serie, sobre todo en la etapa de Asgard, donde la investigación documental brilló por su ausencia.

Lo anteriormente nombrado, son detalles que muchos suelen pasar por alto a la hora de hablar de la calidad del doblaje mexicano con respecto al resto de los países de la región. Y si bien en muchos aspectos ha mejorado, aún hay muchísimos vicios que enturbian el trabajo de quienes le dan voz a nuestros personajes favoritos, y ese es el tipo de cosas que hay que tomar en cuenta antes de emitir juicio alguno.

El doblaje en Venezuela

Antes que nada, olvídense del "doblaje express" realizado por Animax en los últimos años. De la misma forma en que México se convirtió en referencia obligada a la hora de hablar de doblaje, Venezuela también logró tener un puesto de honor en este renglón. Y es que en el país sudamericano, la industria del doblaje tiene una historia lo suficientemente amplia como para reclamar el lugar que le corresponde.

Venezuela entra al mercado durante los años 50 y 60 gracias a iniciativas privadas, pero no es sino hasta la década de los 80 que comienza de lleno a realizar proyectos importantes en este sector, siendo las telenovelas brasileras y documentales televisivos sus primeros trabajos. En la actualidad, existe una gran cantidad de estudios especializados en el doblaje, lo que ha convertido esta profesión en una de las más competitivas.

El doblaje venezolano es sin duda uno de los mejores de la región, con una larguísima historia en lo que respecta a animaciones. Para quienes hayan visto algún episodio de Animaniacs, Liga de la Justicia/Liga de la Justicia Ilimitada, Pinky y Cerebro, entre otras, las voces de José Manuel Vieira, Frank Carreño, Orlando Noguera o Frank Maneiro les deben sonar harto conocidas, tanto como la de los dobladores mexicanos.

Las voces de otros países

Países como Argentina, Colombia o Chile también nos han ofrecido excelentes trabajos, pese a que en algún momento de su historia no se lo tomaban tan en serio. Chile por ejemplo, ha logrado evolucionar muchísimo desde aquel nefasto doblaje de la serie Queen Millenia. Series como Están Arrestados o Garfield así lo certifican. Lo mismo podría decirse de Argentina, que con series como Alexander Senki logró quitarse el estigma de Candy, Candy; o Colombia, que entró al ruedo con las series Street Fighter II V y Rurouni Kenshin.

Al final lo que importa no es que país dobla tal o cual producción, sino cual es el contenido que se está viendo. Algo que no debemos olvidar es lo siguiente: el doblaje es una herramienta, por medio de la cual podemos entender sin complicaciones lo que se dice en alguna película o algún programa televisivo. Claro está, las voces que dan vida en nuestro idioma a los personajes de la televisión o el cine siempre estarán en nuestra memoria por cuanto son aquellas con las que conocimos a nuestros héroes.


Pero no hay que perder el sentido de la objetividad: una cosa es admirar el trabajo de los grandes actores de doblaje, vengan del país que venga. Otra muy distinta es fanatizarse. Dar apoyo al doblaje latino no significa cerrarse a ver otras opciones, y menos si eso significa limitar el verdadero objetivo de nuestra afición, llámese anime, cine o cartoon.

Estrenos Anime Y Manga

Chatango Full Anime Y Manga